lunes, 14 de junio de 2010

Enseña a tus hijos a disfrutar los libros

Remontándome a mi infancia como recuerdo horas enteras sentada entre libros en las librerías esperando a que mi mamá se decidiera que iba a comprar. Nunca pensé que ese aburrimiento se iba a convertir en una actividad que disfruto sobremanera.

Los libros son mágicos te permiten crear otra realidad, te permiten viajar sin moverte de tu casa y te permiten abrir tu mente y aprender. Es muy importante que desde pequeños dejemos que nuestros hijos se enamoren de los libros y no les tengan miedo.

Recuerdo la ilusión con que compre los primeros libros de Miranda, compre el típico paquete de varios libros de hojas gruesas de cartón con muchos colores a prueba de mordidas, babas y manos inexpertas. Después vinieron los de plástico para la bañera y los de tela con muchas texturas y sonidos.

Cuando era muy pequeña yo se los leía y sostenía cerca para que admirara las imágenes, después llego el momento en que ella los podía sostener con sus manos y metérselos en la boca para saborearlos. En cuanto se sentó le leía un cuento corto a la hora del baño y sin que me diera cuenta paso el tiempo y ella ya gateaba y buscaba su espacio, así que coloque todos sus libros a su alcance para que pudiera abrirlos y observarlos las veces que ella quisiera

Más tarde se introdujo a la rutina el cuento que le contábamos juntas a Mateo mientras todavía estaba dentro de mi vientre.  Después agregamos el cuento antes de dormir y el cuento que nos mantenía unidas mientras yo amamantaba a su hermano.

Los cuentos nocturnos al principio eran muy cortos y repetitivos. Después pasamos a las historias de princesas y después hubo un periodo de no más cuentos antes de dormir hasta que los retomamos con historias que vamos inventando entre los tres.

El inicio de la historia con mi segundo bebé fue muy parecida, sin embargo el es muy diferente y prefiere historias cortas y en un dos por tres toma el cuento de mis manos y me dice: "tan tan". En fin, creo que la lectura es un hábito que se debe inculcar desde pequeños y es algo que debemos regalarles a nuestros hijos.

Les comparto algunas ideas que pueden serles de utilidad:
  1. Los libros son para disfrutarse, bórrense de la mente la frase que quisieron tallarme con sangre en el colegio: "Los libros se respetan, no se rayan, no se ensucian, etc." Claro que un libro hay que tratarse con cuidado especial pero si estamos hablando con niños hay que enseñarlos a no romperlos, pero si los dibujan, muerden o babean, para eso son y es la única manera en la que se familiarizaran con ellos.  Cuando van creciendo las reglas cambian pero si el libro es tuyo por supuesto que debes subrayar la frase o el capítulo que te gusto para que cuando lo vuelvas a leer, lo hagas con más ganas y encuentres un significado adicional.
  2. Los libros deben estar al alcance de los niños, tanto los que son suyos como el librero de la casa. De nada sirve tener toda una colección si esta guardada en un cajón o fuera de su alcance, nunca jugaran con ellos.
  3. El librero, libreros o biblioteca de la familia debe ser algo con lo que ellos estén familiarizados. Hay libros que no deben estar a su alcance por su contenido o valía y deben aprender a respetarlo, pero hay otros libros con temas como arte, pinturas, viajes, cocina, que les llaman mucho la atención y pueden acostumbrarse a hojearlos aunque no sepan leer.
  4. Prediquen con el ejemplo, así como dicen que para que tu hijo haga deporte debe de verte hacer ejercicio de manera rutinaria, con la literatura es lo mismo. No le puedes decir a tu hijo que lea cuando tu lo único que lees es el menú de un restaurante. Trata de hacer un cambio por ellos y si lo tuyo no es la lectura, al menos compra una revista de vez en cuando.
  5. Establece una rutina de lectura, procura que tu bebé juegue con libros de manera diaria y si ya es más grande, lean juntos o cuéntale cuentos antes de dormir.
  6. Los libros pueden acercarlos al Arte desde pequeños, mi esposo estableció una rutina con los niños que me tiene maravillada. Casi todas las noches mientras están cenando él toma un libro diferente de arte y lo hojea con los niños y permite que ellos le digan que es lo que ven y cuál es su pintura favorita. No es necesario que tengas toda una colección, cuando se te acabe el repertorio de libros en tu casa puedes recurrir a Internet y es innumerable la cantidad de obras que le puedes mostrar a un niño y que le llama la atención.
  7. Encuentra una librería que tenga una sección para niños. A mi me encanta la Librería del Fondo de Cultura Económica. Tiene una sección muy importante para niños y además tiene alfombras y cojines en el piso para que se puedan sentar a leer u hojear libros sin que los tengas que comprar necesariamente.
  8. Organiza una visita a una biblioteca para que admiren la cantidad de conocimiento que se puede guardar en un lugar así y lo más valioso que esta disponible para todo público.
  9. No tienes que hacer una inversión muy grande para tener un buen repertorio de libros para tus hijos. Intercámbialos entre tus amigas y verás lo contentos que se ponen tus hijos cuando tienen libros nuevos.
Amo la literatura y mi mamá me enseño desde pequeña a amarla. Me fue introduciendo desde pequeña y en la adolescencia me iba prestando libros de poco a poco hasta que quede perdidamente enamorada de ellos. Ahora la lectura es parte de mi rutina diaria y tengo la manía que si empiezo un libro lo termino aunque no me guste. Mi forma de desconectarme del mundo antes de irme a la cama es leer, así que todas las noches así llegue a las 3am, leo aunque sean 5 minutos.

Compartan con sus hijos la lectura, es un momento que puede unir a la familia y te enseña cosas diferentes todos los días porque los ojos y la mentalidad de tus hijos es muy diferente a la tuya.

Lean y permitan que sus hijos lo hagan. ¿Cuáles son los cuentos favoritos de sus hijos?

1 comentarios:

Juliana Sierra dijo...

Excelentes recomendaciones. Siempre he tratado de inculcarle la lectura desde pequeña a mi hija que hoy día tiene 3 años, y aunque todavía no sabe leer, me encanta cuando saca uno de sus cuentos de su biblioteca personal y se sienta solita a leerle a sus muñecas (historias que desarrolla en su imaginación partiendo de las imágenes del libro)lo que me indica que vamos por buen camino.