En el caso de mi hija mayor después de 7 meses y medio yo estaba ya un poco cansada y deje de lactar de un día para otro, lo cuál no lo recomiendo a menos que sea por alguna razón médica. Me encanto ser madre y fue un embarazo planeado pero no estaba lista para todos los cambios que significaron en mi vida y me costo trabajo.
Creo que tome la mejor decisión al renunciar a mi trabajo para poder amamantarla y cuidarla sin tener que enviarla a una guardería, no saben como le agradezco a mi esposo el apoyo en la decisión que tome. Sin embargo, después de de estar acostumbrada a trabajar todo el día en el banco me encontré en mi casa con un ser maravilloso que me cambio la vida, sin familia para poder dejarla al menos una hora y sin amigas que estuvieran en la misma situación que yo.
Más o menos a los 6 meses y medio decidí que quería intentar darle mi leche en biberón. A mi hija no le gustaba para nada, ni siquiera lo quería aunque fuera mi propia leche así que empecé a darle el biberón vacío para que jugara y se familiarizara con él. Después en una toma específica del día le ofrecía mi leche en el biberón todos los días. Poco a poco fue aceptando media onza, una onza hasta llegar a 4 onzas.
Así íbamos muy bien progresando poco a poco, pero a pesar de que mi pareja y yo estábamos decididos a terminar con la lactancia materna cuando mi pequeña tuviera entre 7 y 8 meses no sabía muy bien si lo iba a lograr porque tenía sentimientos encontrados y no sabía como hacerlo.
Por ese tiempo recibí ayuda del exterior y sin pensarlo me deje llevar. Mi esposo encontró un nuevo trabajo y tenía la oportunidad de tomarse 5 días para que viajáramos los dos solos y sin pensarlo la tome. Ahora que veo las cosas a distancia, lo que hice fue muy bueno para mi matrimonio pero no creo que haya sido tan bueno para mi hija porque de un día para otro se quedo sin poder mamar de su mamá.
Fue muy duro para las dos porque me despedí amamantándola por última vez y mi mamá, gracias a Dios por mi mamá, tomo las riendas. Yo le deje leche materna suficiente para darle en biberón pero el proceso fue muy duro para mi hija. En estos días fue cuando mi pequeña tomo el chupón como salvavidas para poderse dormir. Vaya se me salen las lágrimas de pensarlo pero ya lo pasado ahí se queda y quiero pensar que el amor que le he seguido dando sea suficiente para ayudarla a superarlo. LA VERDAD YO NO RECOMIENDO EL DESTETE DE UN DÍA PARA OTRO, a menos que sea por razón medica.
Vayamos a mi otra experiencia que termino de una manera mucho más placentera, al menos para mi hijo. Con mi segundo bebé, yo sabía que era el último así que me entregue al 100% a la lactancia y quería durar mucho, mucho tiempo. Nunca me plante cuanto pero más de 7 meses y medio.
Aquí el proceso fue al revés, como veía a la hermana con su biberón el quería también tomar leche en biberón y me empezó a rechazar algunas tomas en el día. Yo intentaba pero el me rechazaba hasta que empezamos gradualmente a darle una toma al día en biberón por unos días, después dos hasta que quedaban solamente las de en la noche y la primera de la mañana.
No saben como me aferraba a esas horas en la madrugada a mi hijo, me fascinaba y no me importaba el cansancio pues lo tenía en mis brazos, sintiendo su respiración y acariciándonos mutuamente; o simplemente nos quedábamos dormidos en la cama juntos mientras el se alimentaba. Hasta que ya no quiso ni en el día, ni en la noche y termine con un sabor muy agradable en la boca y un recuerdo inolvidable.
Así que en base a mi experiencia esto es lo que me funciono:
- Antes de tomar la decisión, piénsalo bien y analiza si estás lista para dejar de amamantar y si tu hijo también lo esta. No es una decisión sencilla. Apóyate en tu pareja.
- Si nunca a usado el biberón permite que se familiarice con el jugando, descubriéndolo, desarmándolo, etc.
- Ya que estés lista a dar el paso, ofrécele una toma al día por unos 4 días y auméntalas paulatinamente.
- Deja hasta el final la última toma de la noche y la primera de la mañana. Son las que más disfrutas y no te tienes que parar a preparar el biberón.
- Decide junto con tu pediatra que leche va a ser la que lo alimente: materna, fórmula o dependiendo de la edad leche de vaca o soya.
- Si cambiará de leche no te extraigas la leche de esa toma. El primer día te van a doler los pechos pero el cuerpo es increíble y se va ir ajustando a la nueva producción de leche.
- El que tome biberón no significa que va estar solo sosteniéndolo. Puede seguir siendo un momento de cariño entre tú y él. Tómalo en tus brazos y acarícialo, sigan con la misma rutina de alimentación con amor.
















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada