Sería muy sencillo que los pequeños vinieran con un manual y sobre el mismo poder trabajar y ver los resultados esperados. Pero la realidad es otra, cada niño es un ser único, maravilloso que esta aprendiendo de si mismo y de lo que lo rodea y como tal debemos de tratarlo. Hay parámetros que son los más aceptados para la maduración de los niños pero no debemos de guiarnos al cien por ciento en ellos, debemos utilizar nuestra intuición y el conocimiento que tenemos de nuestros hijos.
No se porque existe una presión externa tan fuerte porque los niños maduren antes de tiempo. El mundo en que vivimos a veces no nos deja tomar ni un respiro pero es injusto que apliquemos esto mismo a nuestros pequeños cuando ellos mismos nos van dando pautas de crecimiento y tiempos.
Hace unos días estaba completamente angustiada por que mi pequeño dejará el biberón y el pañal para hacer popo. Incluso escribí, "Crianza de Dos, Sentimientos encontrados". En el que comparaba que mi hija maduro a su tiempo y el resultado fue fantástico pero al tener la comparación de la hermana sentía una presión inmensa para que mi hijo madure más rápido.
Gracias a sus comentarios pude fortalecer mi postura de dejar madurar a mi pequeño a su tiempo. Los niños son muy inteligentes y perceptivos y en el momento que me puse firme en mi postura y pedí que no se volviera a tratar el tema mi pequeño empezó a dar pasos hacia su maduración.
El biberón que más me inquietaba era el de antes de dormir porque no cenaba, el pull up no le era suficiente en la noche por lo que se mojaba y se enfermaba. Ahora me pide su leche en la mañana como lo hacía antes, una leche a media tarde y se acabo. Esta comiendo mucho mejor durante el día y en las noches ya no pide su biberón.
Hay que documentarnos con las fechas supuestas para los grandes cambios en los niños: dientes, caminar, hablar, destete, dejar chupón y/o biberón, control de esfínteres. Sin embargo ante todo somos mamás y sabemos las circunstancias que vive día a día nuestro hijo y lo que ha logrado en sus meses de vida, o años. Esta información es valiosísima para ayudarnos a tomar la decisión de dejar que madure a su tiempo, conforme a los estándares o de manera rápida si se pone en riesgo su salud o su vida social.
Les pongo un ejemplo: He escuchado casos en los que el médico solicita que el niño deje de tomar biberón a causa de algún padecimiento o por ejemplo el chupón, si tiene la boca el niño ocupada todo el día con él no podrá socializar ni aprender a expresarse.
En cuanto a los ejemplos positivos de mis hijos tengo muchos:
- Mi pequeña fue la que me dijo que estaba lista para quitarle el pañal de la noche. Lo insistía pero yo estaba muy cansada por las malas noches del bebé. Cuando por fin la escuche, se lo quitamos y no hemos tenido grandes accidentes
- Mi pequeña me dijo no más biberón
- Mi pequeña me dijo ya quiero mi cama
- Mi pequeño después de haberlo yo orillado a dejar el pañal durante el día, tuvimos un día desastre. Después cuando le di su espacio, lo hizo muy bien sin grandes accidentes.















3 comentarios:
Tienes toda la razón, a veces la presión externa e interna nos hace desesperar. pero todos somo diferentes y en los niños eso se hace más palpable. Veo la presión que sienten los padres cuando, por ejemplo, ven que mi beba de 11 meses camina y su bebe que tiene 15 aun no. Siempre les digo que cada niño es distinto y que aunque ella motriz mente es adelantada, no lo es tanto e otras cosas y nada está mal, es la particularidad que debemos amar de cada ser, de cada niño, de cada hijo.
No son robots ni muñecos, son seres humanos, y como seres humanos normales o comunes, son distintos unos de otros. Lo que pasa es que la sociedad, los médicos, han estandarizado todo, que se se upone que deben cumplir con ciertos hitos a cierta edad y que cierta situación se resolverá igual para todos los niños, que deben comer igual, etc.... Yo si me preocuparía cuando hay un considerable espacio entre lo esperado o loquee supone que suceda y el tiempo real, como para caminar, por ejemplo, a veces es solo falta de estimulo, a veces es el niño que simplemente no necesita hacer lo que nosotros queremos.... No competimos por medallas, se trata solo de avanzar, y si alguno no avanza tan rápido como quieren sus padres, debería ser motivo de estrés o vergüenza, ni siquiera alarma.... Si lo hace muy precozmente tampoco debería ser motivo para comparar o echar en cara a los demás.... Es muy complejo el tema.... Cada cabeza es un mundo y hay que sumar las cabezas de los niños, que aunque no hablen o no se expresen como adultos, igual piensan y deciden.
tienes toda la razón, mi hija tenía 9 años cuando la expliqué que era mayor para quedarse sola en casa un rato y que yo bajara a por el pan, ella no quería...
mira yo creo que ya puedes hacerlo y confío en ti, cuando tu quieras me lo dices, costó un tiempo, pero un día me dijo...vete un rato, que me quiero quedar sola.
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