Nos encanta pasar el tiempo juntos pero también nos hemos dado cuenta que es muy importante darles su espacio y su tiempo a cada uno de ellos con nosotros. Al ser dos, es difícil encontrar esos momentos en el día a día, por eso hemos establecido un día especial a la semana en el que cada papá se dedica a uno de los niños.
No tienen que ser grandes planes, solo buscar una actividad que quieran compartir con sus hijos y dedicarles el 100% de su tiempo a ellos. Olvidarse del teléfono, computadora o cualquier cosa o persona que nos pueda distraer, el simple hecho de pasar unas horas solos es muy valioso.
Es un espacio para disfrutar al máximo cada miembro de la familia y la experiencia es invaluable. Este fin de semana mi esposo se llevó al pequeño al show de "Monster Truck" con amigos y lo pasaron muy bien. Mientras tanto nosotras nos quedamos jugando a las masas y después salimos a tomarnos un chocolate caliente.
La pequeña eligió el lugar, fue magnifico ir reconociendo nuestra propia colonia con las luces nocturnas, a pesar de que era temprano, tomar la mano de mi pequeña y sentir que era una salida especial para las dos. Después del chocolate caliente, le preparé una noche de salón de belleza en casa: Le exfolie manos y pies mientras veíamos una película y nos pintamos las uñas.
En fin, pasamos una noche diferente y maravillosa los cuatro. Cuando los niños son pequeños es el momento para poner las bases de una relación fuerte entre padres e hijos, ya vendrá la adolescencia a ponerla a prueba pero por ahora hay que dedicarnos a poner esos cimientos con mucho amor.















1 comentarios:
Yo también tengo el miércoles de mamá e hija y mi marido el sábado de papá e hija. Y hemos guardado recuerdos muy bellos de esos días especiales, tanto para ellas como para nosotros. :D Esto estrecha los lazos con nuestros hijos.
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