lunes, 12 de diciembre de 2011

Instinto de Madre

Hace unos días estaba pasando por un día lleno de conflictos laborales y decidí hacer una pausa y llamarle a mi mamá. Le comente muy en general lo que estaba pasando y me paro en seco: "Yo te conozco y te tienes que tranquilizar. Eres demasiado perfeccionista y no aceptas que los demás no trabajen del mismo modo que tú lo haces, seguro en una de esas dijiste las cosas como son, sin suavizar y eso te creo problemas".

Colgué la llamada porque no quería escuchar lo que sabía verdad, yo quería comprensión y me fui a la oficina. En el camino tuve la oportunidad de pensar y me di cuenta que mi mamá tenía razón y que si aclaraba las cosas de buena manera todo podría fluir.

Llegue a la oficina y arregle las cosas pero me quede impactada. Tengo 37 años y mi mamá sigue conociéndome como la palma de su mano, no tiene miedo de decir la verdad y me ama como el primer día.

Reflexionando al respecto, viendo a otras mamás y viéndome a mí misma cada vez me impresiona más lo que puede hacer el amor de una mamá y como a veces con solo ver la cara de nuestros hijos sabemos qué está pasando.

No sé si llamarle instinto o simplemente amor de Madre pero estas son algunas de las pequeñas cosas que nos lleva a hacer este amor:
  • Acercarte a tu bebé justo unos segundos antes que despierte cuando tiene hambre.
  • Sentir como fluye la leche en tu pecho, justo unos segundos antes que tu bebé tenga hambre.
  • Arroparlo y acompañarlo en las noches cuando está enfermo o tiene pesadillas.
  • Levantarte en las noches para asegurarte que estén bien tapados y no pasen frió.
  • Reconocer el llanto de tu hijo en un lugar lleno de gente.
  • Empacar toda la ropa de tu hijo en un viaje para darte cuenta que lo tuyo se te olvido.
  • Cambiar tu estilo de vida.
  • Consolar y curar cada herida, sea física o sentimental.
  • Encontrar un espacio en tu día ajetreado si tu hijo necesita contarte algo.
  • Amarlos hagan lo que hagan.
  • Aceptarlos como son.
  • Admirar cada paso que dan.
  • Ver en su cara y mirada la verdadera razón de su estado de ánimo.
  • Amarlos, presentirlos, amarlos
Agradezco cada día la gran oportunidad que me ha dado la vida de ser madre y agradezco la gran Señora que tengo por madre.